Jesús Cancio
Comillas, 1885 - Polanco, 1961

 

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Bibliografía
Biografía


 

 

A Jesús Cancio se le conoce como el Poeta del Mar y es que se trata de uno de los grandes cantores del mar y uno de los más finos líricos montañeses.

Salvador Jesús Cancio Corona nació en la villa marinera de Comillas en 1885. Hijo de un capitán asturiano de la Marina Mercante y de una oriunda de Cudón, en el municipio cántabro de Miengo, el matrimonio residió desde el principio en Comillas. Con solo diez años ingresó en el Seminario de Monte Corbán para seguir los estudios eclesiásticos por deseo de su madre, que no así de su padre ni suyo propios, que hubiera preferido la vida marinera del progenitor. Su poca vocación para lo religioso unido a una enfermedad que a la larga terminaría en ceguera, hizo que a los dieciséis años abandonara la incipiente carrera. Un hermano suyo, Alejandro, si tomaría los hábitos.

Según José Ramón Saiz Viadero, la influencia de su madre y de su hermano llenaron, posiblemente, el pensamiento de Cancio de inquietudes religiosas, que más adelante manifestaría en sus poemas dedicados a la Virgen, a la Semana de Pasión, y a las fiestas eclesiásticas en general. Tras la salida del Seminario mantiene una vida bohemia siempre en Comillas con frecuentes viajes a los ambientes artísticos de las cercanas Cabezón de la Sal y de Torrelavega. Es probablemente por esta época cuando hace amistad con los poetas cántabros José Hierro, Manuel Llano, Gerardo Diego y José Luis Hidalgo con los que comparte tertulia. Hacia 1950 comienza a colaborar como corresponsal en el quincenario cabezonense El Progreso y escribe monólogos costumbristas. Por este tiempo recibe el mazazo de la muerte de su padre, su hermano y su novia casi uno detrás del otro.

El poeta en un lienzo de Antonio Quirós de 1933

Al inicio de los años veinte, apadrinado por José del Río Sainz, inicia sus colaboraciones en el periódico santanderino La Atalaya, al que envía poemas y relatos de corte costumbrista. Junto a Del Río, Cancio se convierte en uno de los grandes cantores del mar, de cuya inmensidad se muestra enamorado y, a la vez, asombrado contemplador. En 1921 un amigo -es probable que todavía no tenga el suficiente 'tirón' entre los editores- publica su primer libro Olas y Cantiles. Hasta 1926 no verá la luz el segundo, Bruma Norteña. Sus versos, llenos de emoción y musicalidad, se hicieron populares, y voces admiradoras los intercalaron en lecturas públicas y recitales.  

 Nuevamente Saiz Viadero nos dice: En la obra de Cancio se han señalado dos etapas bien diferenciadas. En sus publicaciones anteriores a la Guerra Civil aparece su preocupación por los tipos y ambientes marineros, en poemas largos, en los que predomina el romance con marcado ritmo modernista, unido a la musicalidad del verso con cierto aire popular en la composición.

Otro apartado diferente lo ocupa la poesía de guerra, con un romancero, publicado en algunos periódicos santanderinos durante los años republicanos y los de la contienda, que fue editado póstumamente por el poeta Rafael Colomer.

En 1930 publica Romancero del mar. Jesús Cancio colaboró con Adriano García Lomas en las investigaciones folklóricas reunidas en dos tomos con el título Del Solar y de la Raza (Pasajes, 1928-1931). En 1930 le fue tributado en Comillas un cordialísimo homenaje, en el que entre otras, tuvo la adhesión del propio rey Alfonso XIII.

Durante la Guerra Civíl española de 1936, Cancio es concejal de la villa de Comillas, esto unido a su reconocida militancia republicana, hace que cuando termine la contienda sea encarcelado en Torrelavega. Ya por aquel tiempo tiene dificultad de visión pero ni esta merma ni el hecho reconocido de su contribución decidida a que se respetara el templo y las imágenes religiosas, evitó que fuera encarcelado como 'enemigo peligroso' del nuevo régimen. En la carcel no deja de escribir poemas.

Vieja cárcel

Vieja cárcel de partido
Toda de sombras y rejas
por lo mucho que ha sufrido
mi corazón de poeta
entre tus cuatro paredes
que no quede de tus piedras
ni un sillar para el recuerdo
cárcel de Torrelavega.

Se oyó gemir el rastrillo
y por recodos y grietas
entraba un olor a crimen
que asfixiaba la conciencia

Como bandadas de buitres
que barruntan carne muerta
entra la guardia civil
y llevan a cien compañeros
a una capilla siniestra
donde unos malhechores
de la moral evangélica
unos hombres que olvidando
del no matar la leyenda
pretenden hacer a Cristo
cómplice de la tragedia.


Y sonó la hora fatídica
y por las calles desiertas
entra un mundo de tricornios
va de ronda la epopeya.

¡Ay de aquellas madrugadas!
¡Ay de las tapias aquellas!
del cementerio sombrio
muerte por dentro y por fuera.

Allí quedaron tendidos
Cien quijotes de una idea
y la voz de la descarga
fue tan honda, fue tan recia
que no hubo tumba vacía
que el eco no repitiera.

Estremecida la luna de alumbrar tanta tragedia
se ocultaba en las nubes
pálida
como la cera.

Y cuando el sol ascendía
con magnífica tristeza
cuando murió el nuevo día
aún lloraban las estrellas

Vieja cárcel de partido
Baldón de Torrelavega
¡Cuando te verán mis ojos
despedazada, deshecha
como mi alma de artista
cuanto tus noches recuerda!

¡vieja cárcel, vieja cárcel
maldita, maldita seas!


De la prisión de Torrelavega pasa a la Tabacalera de Santander convertida en prisión. Fue indultado en 1941 pero desterrado de Cantabria por lo que decide residir en Madrid donde vive su primo Luis Corona que le mostraría una inquebrantable amistad. Pero con la cruel ley la de Responsabilidades Políticas de 9 de febrero de 1939 se le impuso saciones económicas con la perdida total de los pocos bienes que poseía y se le retira una modesta renta que generaban los valores de la Compañía de Tabacos de Filipinas, legados al morir por su madre. Está en la indigencia pero gracias a su primo Luis y la aparición de cariñosos mecenazgos favorecieron la publicación de nuevos libros de poemas: Maretazos (Buenos Aires, 1947), patrocinado por Jesús Corona e Ignacio Vázquez Maza, Barlovento (Madrid, 1951), subvencionado por el embajador de Filipinas en España, Bronces de mi costa (1956), fervientemente suscrito, y la deseada antología Poesía del Mar, cuya aparición cumplió un anhelado sueño del poeta, y en cuya financiación colaboraron Pablo Tarrero, Severino Setién y Fernando Riaño. Tales satisfacciones compensaron al poeta de muchas amarguras pasadas y poco a poco, aún temeroso de su destierro se empieza a trasladar de lugar procurando acercarse cada vez más a su tierra natal; primero residirá en Bilbao y luego en Polanco donde le sobreviene la muerte un 23 de agosto de 1961.

Existe una Asociación Cultural Mujeres Jesús Cancio fundada y presidida hasta 1998 por Avelina Saldaña Valtierra. Así mismo exite un Certamen de Poesía del Mar con su nombre y numerosas calles en diferentes poblaciones con su nombre como recuerdo y homenaje.


Entre Comillas y San Vicente de la Barquera  se encuentra la ría de la Rabia y la playa y dunas de Oyambre. Un paraje natural de extraordinaria belleza, salvado "in extremis" de la especulación urbanística. Oyambre figura  por mérito propio en la literatura relacionada con los pioneros de la aviación. El monolito  que recuerda la efemérides, fechado el 14 de junio de 1929, reza lo siguiente: "Es ésta la  playa donde aterrizó el primer avión trasatlántico que tocó tierra española. Fue el "Pájaro Amarillo" en vuelo directo de Old Orchand (EE UU) y tripulado por Sollant, Lefevre y Lotti. El recuerdo a la hazaña se completa con tres versos del poeta comillano Jesús Cancio

Aquí hizo un alto en su glorioso vuelo
un águila de espíritu romántico
que atravesó el desierto del Atlántico...

Su obra ha sido publicada entre otros por la editorial cántabra Cuévanos en la colección Gala Chilena o Bruma norteña - Romancero delmar que publicó Editorial Vizcaína, D.L., Bilbao, 1981.  .

 

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Obras

Olas y cantiles, (Santander, 1921).

Bruma norteña, (Santander, 1926).

Romancero del mar.

Del solar y de la raza, (Pasajes, 1928-31). Colaboración con Adriano García Lomas. Conjunto de estudios acerca de la tradición y el folklore montañés

El poema de mi gratitud, 1930.

Resaca (1943) Zarzuela escrita años antes en colaboración, pero que firmará solamente Eduardo Castell, quizá por temor a la represalia que se pudiera ejercer debido a su condición de antiguo penado y, en ese momento, en situación de libertad condicional.

Maretazos, (Buenos Aires, 1947).

Barlovento, (Madrid, 1951).

Bronces de mi costa, (1956)

Nuevos maretazos, (Bilbao, 1974).

Bronces de mi costa (1985) Recopilación de su obra en prosa y en verso con motivo del centenario de su nacimiento. Patrocinio del Ayuntamiento de Comillas, la Asociación de Vecinos Jesús Cancio y Caja Cantabria.

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Bibliografía

Jesús Cancio, cantor del Mar José Ramón Saiz Viadero. La revista de Cantabria. Caja Cantabria, Octubre-Diciembre 2007

Comillas
Puerto de Santander
El libro del profesor

Y la biografía íntima del mar /Jesús Cancio Luis Corona Cabello - Bilbao: Luis Corona, 1974. 
Jesús Cancio, el poeta varado Rafael Colomer - (Ed. del Centenario) - Santander (Tantín,1985). 

Juanín. Los del monte Página de Alfredo Cloux sobre el maqui Juanín

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Biografía iniciada
10.Julio.2000

Ultima Actualización
29.Julio.2008

 

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