Ricardo Bernardo
Solares, 1897 - Marsella, 1940

 

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Bibliografía
Biografía


 

1920, Retrato de Pedro Lorenzo
Col. Particular, Santander
Oleo s/lienzo, 82,5 x 75,8 cm

1925, Retrato de Isabel
Col. Particular, Madrid
Oleo s/lienzo, 100 x 65 cm

1929, Teresa
Oleo s/lienzo - 180x121 cm.
Ateneo de Santander

1930, Calle de Mojacar
Oleo s/lienzo - 82x67 cm.
Col. Particular, Santander

 Prácticamente todo el trabajo está basado en los textos de Esther López Sobrado para el catálogo de la exposición que sobre el pintor se celebró en el Museo de Bellas Artes de Santander en Octubre.1997.

Natural de Solares donde su padre era propietario de un establecimiento de bebidas, negocio que, dado que Solares era fín del recorrido de la línea de ferrocarril, fue bastante próspero durante los primeros años de vida del pintor.

Ya en 1907, cuando Bernardo contaba con tan solo diez años, se tiene constancia de la existencia de un cuadernillo de dibujos.

En 1910, la Diputación de Santander le concede una beca para estudiar en la academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Tres años más tarde aprueba el examen de ingreso para la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid, estudios que comenzará al año siguiente. En 1915, al finalizar el curso académico consigue el diploma de primera en la la asignatura de "Paisaje", impartida por Muñoz Degrain, y de segunda en "Colorido y composición". En 1917, por motivos familiares, abandona los estudios en Madrid pero no deja de pintar y en 1918 hace su primera exposición en el Ateneo de Santander.

En 1919 participa, también en el Ateneo, en la Exposición de Artistas Montañeses, inaugurada por el rey Alfonso XIII. Su obra cuelga junto a la de pintores de la talla de Solana, Riancho o Victorio Macho.


Ese mismo año acude, nuevamente al Ateneo para presentar un nutrido número de obras, de fuerte sabor costumbrista, enraizadas en una temática literaria, que gustaron al público santanderino, encumbrando a Bernardo, quién rápidamente fue calificado en la prensa de la época como El Pereda del lienzo. Destacó sobremanera su obra Los Piteros. Como apunta Esther López Sobrado en el catálogo de la exposición que se dedicó al pintor en el Museo de Bellas Artes de Santander, en 1997, esta obra sirve por sí misma para definir la primera etapa de Ricardo Bernardo. Una etapa a la que calificamos de tradicional y costumbrista, exaltadora de un regionalismo, que la situaría cercana al noventaiochismo literario y pictórico que caracteriza los primeros años de nuestro siglo. Zuloaga y la cercana escuela vasca de los Zubiaurre late en Los Piteros y en general en la mayoría de obras de este primer período.
 

En 1920 viaja a París gracias a una nueva beca de la Diputación de Santander. Su pintura girará hacia una sensibilidad clásica en la que el colorido se enfría y la forma se geometriza. En su obra aparecen lejanas resonancias del cubismo que contemplará en París. Sabemos que en la capital francesa entrará en contacto con Beltrán Masses y Sert. El 1 de julio participa por primera vez en la Exposición Nacional de Bellas Artes en Madrid. (Posteriormente participaría nuevamente en las exposiciones de 1926 y 1930 y en ninguna de ellas obtiene el esperado reconocimiento).

En 1923 comienza a preparar una exposición que va a a celebrar al año siguiente en Cuba y que marcará un punto en su línea de trabajo. Las cosas americanas, como a él mismo le gustaba llamarlas, muestra unas obras aún arraigadas en la tradición y costumbrismo, pero ha introducido, consecuencia de su viaje a París, un cromatismo más suave y matizado. La exposición de Cuba se inaugura el 19 de mayo de 1924 y Bernardo presenta una treintena de obras que tuvieron buena acogida por la prensa. Recibe numerosos encargos y realiza, unos meses más tarde, una segunda exposición en la isla, pero el ambiente artístico y cultural de Cuba le asfixia y decide volver a Santander.

Como dice Esthér López Sobrado, de Cuba volverá cambiado, con intención de buscar su rumbo pictórico, cambio que se puede comprobar en su obra Isabel, de 1925, una obra por la que se puede comprender el viraje posterior de su creación. Deja el costumbrismo y se hace un planteamiento más moderno y sintético, Isabel es la obra de un pintor moderno, cercano a planteamientos más vanguardistas.

1928 es el año del cambio radical, en sus obras revela Bernardo su alma, pero este giro no tiene la aceptación del público. En Octubre aparecen en la prensa dos interesantes artículos de él sobre la exposición que se ha tributado en Santillana de Mar a Agustín de Riancho: El homenaje al pintor Riancho y Consideraciones en torno y Después del homenaje al Maestro. En ellos Bernardo nos muestra su visión particular del estado del arte en la Cantabria de su época, una crítica feroz del provincialismo en que se encontraba la crítica y el público de aquella época.

Hacia 1930 comienza a notarse en sus trabajos cierta resonancia cubista, sobre todo en los paisajes del pueblo almeriense de Mojácar (a donde se traslada a trabajar), e incluso del cuatrocientos italiano, especialmente de Piero della Francesca, en su opción por un figurativismo depurado que se puede relacionar con el novecentismo catalán. Un Bernardo maduro muestra su vanguardismo mal entendido por el público y la crítica provinciana. Aparecen nuevos artículos suyos que explican su entender en el arte. Uno, publicado en "La Región", en el que bajo el título Autocrítica, explica la nueva dirección que está tomando su trabajo.

1931, Mojacar
Óleo s/lienzo - 82x72 cm.
Col. Particular, Santander

1932, Retrato de Mercedes Herrera -
Col. Particular, Valladolid
Óleo s/lienzo - 80x72 cm.

1932, Marinero del Acorazado España
Col. Particular, Santander
Óleo s/lienzo - 180x97 cm.

1935, Puesta de sol con tres árboles
Col. Particular, Santander
Óleo s/cartón - 35x26 cm.

1936, Daniel Ganza vestido de torero -
Museo Nacional Reina Sofía
Óleo s/lienzo - 198x117 cm.

En Agosto de 1930 ingresa en el Partido Republicano Radical Socialista. En diciembre expone en Bilbao y el Museo de Bellas Artes de aquella ciudad adquiere una de sus obras de las calles de Mojacar.

El 14 de abril del siguiente año se instaura en España la República y Bernardo dedica más tiempo a dar mítines políticos por la provincia que a trabajar en los lienzos. En noviembre es iniciado en el Triángulo masónico Augusto G. Linares, nº 9 de Santander con el grado de Aprendiz. Su nombre simbólico era Rousseau. En este grupo masónico llegará a alcanzar el grado número tres, el de maestro.

En 1932 empiezan a aparecer sus primeros problemas con el corazón y toma la decisión de dedicarse a la enseñanza de dibujo, dando clases particulares primero y como profesor interino en el Instituto Nacional de Segunda Enseñanza de Torrelavega. Ese mismo año se casa con Carmen Ganza Muñiz. (La que fue modelo de su cuadro Desnudo de 1930)

En 1935 nace su único hijo y al año siguiente abandona la docencia para dedicarse a la política, esto hace que, preocupado por la seguridad de su familia, decida trasladar a esta al pueblo asturiano de Celorio, para, ya en 1937, embarcar camino del exilio con toda su familia a Bayona. Nunca más volverá a Santander. En 1940 se traslada a Marsella donde, al poco de llegar, sufre una hemiplejía, de la que fallece el 12 de noviembre a las 7 de la mañana.

No será hasta 1978 cuando el Museo de Bellas Artes de Santander le dedique la primera y única exposición homenaje con sus obras.

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Bibliografía

Autocrítica de Ricardo Bernardo Artículo de "La Región" - 10.03.1930

Ricardo Bernardo (1897-1940) Catálogo de la exposición celebrada en el Museo de Bellas Artes de Santander. Octubre.1997. Textos de Esther López Sobrado
Ateneo de Santander

Fundego
Fundación Cultural Eusebio Gómez
Universidad de Cantabria

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Biografía iniciada:
22.Agosto.2000

Ultima Actualización
15.Septiembre.2006

 

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